
Hay algunas recomendaciones que un jugador debe tener en cuenta para no echar por tierra sus ilusiones en una partida de Backgammon. Para empezar, hay que evitar dejar fichas en solitario, ya que el oponente tendrá la oportunidad de capturarlas. Así, siempre es mejor repartir las fichas por todo el tablero. Es mejor distribuir ocho fichas entre cuatro picos (dos en cada) que entre dos.
Como medida protectora es conveniente también valorar las posibilidades de acción y reacción. Dejar una ficha sola a más de siete casillas o picos del jugador adversario garantiza su seguridad al menos durante una tirada. Lo contrario es un riesgo que debe tenerse en cuenta. Además, ocupar el tablero interno propio dificultará la recuperación de las fichas capturadas, mientras que ‘invadir’ el del jugador rival ayudará a liberar con más facilidad las propias. Siempre hay que evitar riesgos innecesarios en el ataque, ya que podría otorgar una clara ventaja al otro contendiente.
Por otro lado, un jugador no puede mover una ficha a una posición bloqueada, que es cualquier pico en el que haya al menos dos fichas contrarias. Si tan solo hay una en dicha posición, en cambio, la ficha queda capturada y se coloca en la barra vertical. A la primera ocasión, el propietario de dicha ficha debe introducirla en el tablero obligatoriamente, siempre y cuando la posición de entrada no esté bloqueada y se pierda el turno. Si no quedan espacios libres, el contrario debe liberar un pico para que el juego pueda proseguir con normalidad.
Otros errores muy comunes entre los jugadores están marcados por la premura o el exceso de conservadurismo. Por ejemplo, no es recomendable avanzar las fichas demasiado lejos y rápido. Alcanzar el pico 2 es un movimiento valioso que permite ganar un punto en el tablero interno, pero con una apertura de 6-4 el precio puede ser muy alto. Más adelante, dependiendo de la aleatoriedad de los dados, las opciones pueden quedar muy limitadas y el oponente podrá entrar fácilmente por la parte superior de la barra.
Pasarse de conservador tampoco es bueno. Para ganar hay que tomar riesgos buscando picos estratégicos, por lo que siempre es recomendable hacerlo al principio de la partida. Picos importantes son el de la barra, que evita un escape contrario mediante un 6, y los números 5 de cada parte. Ganando esas posiciones, el control de la partida será más sencillo. Un ancla también ofrece cierto dominio sobre la situación, por lo que es mejor mantenerlo durante el mayor tiempo posible y buscar alternativas en cada tirada.